5 sistemas de riego para tu jardín

Si estás pensando en instalar un sistema de riego para tu jardín, te puede asaltar dudas sobre qué tipo de sistema es adecuado para ti. Para ello, hemos elaborado una pequeña guía para que conozcas su funcionamiento y las opciones que encontrarás en el mercado.

¿Cual es la función principal de un sistema de riego? 

Los sistemas de riego permiten optimizar el uso del agua y cuidar el medioambiente. Al tratarse de un recurso limitado y cada vez más escaso, debemos tomar conciencia de su importancia y usar solo lo necesario para nuestro consumo y para la producción de alimentos.

Por supuesto, los jardines más grandes requerirán de métodos más sofisticados, pues son los que demandan mayor cuidado y más agua para que las plantas crezcan y el líquido se reparta por igual. Los jardines más pequeños necesitarán de sistemas menos costosos pero que también garanticen un uso racional del agua.

 

¿Qué sistemas de almacenamiento de agua existen?

Es común que las personas con jardines cuenten con un pozo o sistema de almacenamiento de agua. Para trasladar el agua de un lugar a otro, podrán usar una bomba de agua, de forma que el traslado se realice de forma más sencilla. La bomba de agua traslada líquido mediante un efecto centrífugo, y debido a su eficiencia, facilita la labor de llevar grandes cantidades de agua.

Estas máquinas son empleadas no solo en sistemas de riego, sino también para llenar piscinas, recoger el agua de casas inundadas o para aplicaciones industriales. Ahora bien, en el caso de los sistemas de riego, forman parte de un procedimiento para ahorrar el uso de este recurso hídrico.

 

¿Qué sistemas de riego encontramos en el mercado? 

  1. Multicompuertas. Conduce y distribuye el agua dentro de la tierra, con lo cual se economiza el consumo su uso en el jardín. Se trata de la versión más moderna del riego por gravedad. En este se usan tuberías para la conducción y correcta distribución del agua sobre los surcos. De esta forma, se eliminan las pérdidas producidas en los canales y se eleva la eficiencia del sistema. Por lo general, se establece un canal principal o un punto de bombeo para la distribución.
  2. Aspersión. El agua llega a los campos en forma de lluvia, con una mayor precisión y eficiencia. Constituye uno de los sistemas de riego a presión más importantes y empleados. Se adapta a las dosis de riego necesarias y es fácil de automatizar.
  3. Microaspersión. El agua se reparte en forma de una lluvia fina, con el propósito de abarcar todo el terreno. A diferencia del anterior, el caudal y la presión de cada aspersor es menor.
  4. Goteo. El agua es filtrada directamente sobre la tierra, con lo cual cada planta o árbol recibirá la cantidad justa. Por lo general, es empleado en zonas áridas para una correcta distribución. El suministro es constante y uniforme.
  5. Drenaje subterráneo. Se asegura la humedad de las raíces plantas para conseguir un desarrollo óptimo. De esta forma se elimina el exceso de agua en el suelo. Esto es importante, pues así se controlan las sales del suelo y se evita la acumulación de agua en zonas desniveladas.

 

Imagen principal de: https://pixabay.com/es/photos/riego-inyectar-el-agua-agua-2402568/

 

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