Descubre cómo funcionan las calderas de Pellets y sus ventajas

En un mundo donde se debe tomar conciencia del cuidado de medio ambiente y un desarrollo sostenible de los recursos, las calderas de pellets se presentan como una opción eficiente a tener en cuenta. Aunque todavía no se han instaurado del todo, cada vez más personas escogen este tipo de productos para sus hogares y negocios.

¿Qué son las calderas de pellets?

Las calderas de pellets son utilizadas para la instalación de calefacción o para la generación de agua caliente. Lo que le diferencia de las calderas convencionales de electricidad o gasoil es que las de pellets funcionan mediante la biomasa, una energía renovable directamente extraída de forma natural, lo que convierte a estas calderas en una opción más limpia e, incluso, más barata.

Los gastos de calefacción son uno de los más comunes en los hogares, especialmente durante los meses de invierno. Con la intención de ahorrar dinero en la contratación de estos servicios, optar por calderas de biomasa puede suponer una gran solución, además de consultar las mejores tarifas, pinchando en el siguiente enlace.

Dentro de las calderas de pellets podemos encontrar diversos tipos, atendiendo a su estructura y a los usos y finalidad que el usuario decida darle. Las principales clases de calderas de pellets son las siguientes:

Calderas de pellets formada por equipos compactos: Normalmente son utilizadas en hogares y domicilios familiares, pues tienen un rango de potencia menor. Sus componentes principales son, por tanto, sistemas de combustión, alimentación, encendido, control y limpieza de tipo automática.
Calderas de pellets con alimentación inferior: Significa que tienen un menor contenidos en cenizas
Calderas de pellets con parrilla móvil: Son más potentes que las anteriores, y por tanto, más caras ante un mayor consumo.

¿Qué características tienen las calderas de pellets?

Como se ha explicado anteriormente, la característica principal y que, por tanto, marca la diferencia entre las calderas de pellets y el resto es su funcionamiento a través de biomasa. En tiempos en los que corre una justificada preocupación por medio ambiente, las calderas de pellets se postulan como una opción verdaderamente sostenible, comprometida con el medio ambiente y las generaciones futuras, además de ser más económica que las calderas convencionales, quienes se nutren de energías no renovables.

Además de lo anterior, existen una serie de características comunes a este tipo de calderas. Son las siguientes:

No están formadas por materiales como el papel, la tierra o el hierro, sino con elementos puramente naturales.
Su forma compacta ha de ser visible, sin que se aprecien roturas o grietas que puedan poner en peligro su correcto funcionamiento y la seguridad e integridad del usuario.
Presenta un color uniforme. De hecho, en caso de no mostrar esta característica, será necesario revisar la caldera por la presencia de materiales no deseados.
Las calderas de pellets tienen un gran poder calorífico, provocando pocos restos de ceniza durante sus procesos de combustión.

Ventajas de las calderas de pellets

A la hora de dictar una serie de ventajas de las calderas de biomasa, a parte de su energía limpia y precio más rentable, podemos destacar más beneficios que le sitúan como una gran opción frente a otro tipo de calderas más convencionales. Algunas de ellas son las siguientes:

Funcionan gracias a una fuente de energía inagotable. Por lo que, además de ser más sostenibles y baratas, se prevé un uso más longevo. Cada vez más familias optan por las calderas de biomasa y se estima que durante los próximos años el número de domicilios que decida utilizarlas será más del doble.
Contribuyen a la economía doméstica. Muchas familias ponen mucho empeño en la comparación de tarifas para conseguir ahorrar más dinero en la contratación de servicios eléctricos. Para contrarrestar, el optar por una energía como la biomasa permite al consumidor una mayor tranquilidad con respecto a los gastos domésticos.
⦁ Se presenta como la gran alternativa al uso y explotación de combustibles fósiles, mucho más contaminantes y caros a la hora de calentar la calefacción o la generación de agua.
Reduce el riesgo de incendios gracias a la dependencia exclusiva de la biomasa
Permite la reutilización del resto de residuos.
Presenta niveles verdaderamente altos de eficiencia energética frente a las calderas de gasoil y electricidad.

Redacción: Álvaro Gómez Fernández

 

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