Química de la desinfección para su piscina

Los productos clorados son los más utilizados en el tratamiento químico del agua.

Presentan muchas ventajas:
• Gran acción desinfectante.
• Económicos.
• Mantienen la desinfección durante horas.
• Son fáciles de manipular y utilizar.
• Se determina con facilidad su concentración en el agua…

La demanda de cloro depende de diversos factores:
• Las características químicas del agua.
• El tipo de piscina.
• El estado de limpieza del vaso.
• La calidad de filtración.
• Afluencia de usuarios.
• La radiación solar.
• La temperatura del agua.
• El tipo de cloro utilizado.

¿Cómo actúan los productos clorados?
Todos los productos clorados producen ácido hipocloroso al reaccionar con el agua. Este ácido es la forma activa del cloro (cloro activo) con poder desinfectante. Además, es el encargado de eliminar bacterias, algas y otros microorganismos a la vez que oxida los compuestos orgánicos eliminándolos del agua.

[bctt tweet=”La química en el agua de su piscina es imprescindible” username=”ComerciaLlinas”]

 

Las cloraminas
De la combinación del ácido hipocloroso (HC10) y los compuestos nitrogenados procedentes de la orina, sudor, mucosidad y materia orgánica, etc. surgen las cloraminas. Éstas pasan a tener un poder desinfectante 50 veces menor que el ácido hipocloroso. Esta reducción del poder desinfectante origina irritaciones en ojos y mucosas, además del típico y desagradable olor a cloro de las piscinas.
Podremos considerar las cloraminas como cloro combinado.

El cloro residual
Hay que distinguir tres tipos de cloro residual:
a. Cloro residual libre: es el que corresponde al cloro activo existente en el agua, y por tanto también al ácido hipocloroso, que posee el mayor poder desinfectante.
b. Cloro residual combinado: este cloro tiene un poder desinfectante muy bajo
y provoca problemas al agua y al bañista.
Se corresponde con las cloraminas y debe ser eliminado del agua dejándolo en los parámetros que marca la normativa, que no excederá nunca de 0,6 del residual libre.
c. Cloro residual total: es la suma del residual libre y el residual combinado.
Cloro residual total = cloro residual libre + cloro residual combinado.

Medición del cloro
El método de medición más utilizado es la comparativa de colores. Utilizando una serie de reactivos, la muestra de agua adquiere coloración, y por comparación con la escala se determina el valor del cloro.
a. Ortotolidina: esta solución líquida tiene el inconveniente de que nos ofrece únicamente el cloro residual total, con lo que no obtenemos lectura y control de cloro residual combinado.
b. Sistema dpd: este sistema es más completo que el anterior. Consta de 2 reactivos en pastillas, que determinan el cloro residual libre, dpd 1 y el cloro residual total, dpd 3.
Del resto de ambos obtenemos un dato importante: el cloro residual combinado.
Cloro residual total – cloro residual libre = cloro residual combinado.
Para la medición del pH existente en el agua se utiliza el phenol, tanto en líquido como en pastillas, siguiendo el mismo sistema de comparativa de colores.

Cloración de choque
La cloración de choque se realiza cuando existe alguna deficiencia en la desinfección del agua. Se aporta un exceso de cloro al agua para destruir cloraminas y generar de nuevo el poder desinfectante en el agua.
Es muy importante tener en cuenta que nunca se debe hacer una cloración de choque mientras la piscina está abierta al público, por las consecuencias que podría ocasionar en los usuarios.

Desinfección con hipoclorito sódico
El hipoclorito sódico, conocido como cloro líquido o lejía, es un líquido amarillo-verdoso que contiene aproximadamente un 15% de cloro activo (desinfectante).

Se suministra en bidones de plástico o a granel, almacenado en tanques de plástico o polietileno de mayor capacidad. Su dosificación se debe realizar a través de una bomba dosificadora al circuito de recirculación después del filtrado y el calentamiento, para evitar pérdidas. Es poco estable, por eso no puede estar almacenado mucho tiempo, y es alterable con el calor al que está sometido.
Debe evitarse su contacto con ojos, mucosa o piel, y no debe mezclarse con otros productos, en especial con el ácido clorhídrico (salfumán), porque se produciría cloro gas de gran toxicidad. Al reaccionar con el agua produce ácido hipocloroso,
que es desinfectante, pero también hidróxido de sodio (sosa cáustica) que aumenta el pH del agua, lo que nos obliga a utilizar un reductor de pH, como el ácido clorhídrico (salfumán).
Es un producto barato y efectivo. Su manejo y dosificación son sencillos y sus únicos inconvenientes son el volumen que ocupa y la poca estabilidad que presenta.

Desinfección con hipoclorito cálcico
El hipoclorito cálcico es un sólido blanco amarillento con olor a cloro que se suele suministrar en grano o tabletas y con un 65% aproximadamente de cloro activo (desinfectante). Se puede dosificar directamente al agua en skimmers, aunque se aconseja hacerlo a través de bomba dosificadora, que lo disuelve antes de introducirlo. Es muy estable si está bien almacenado en lugares frescos y secos.
Puede producir quemaduras en contacto con ojos y piel y no debe mezclarse con otros productos, ya que puede liberar gases tóxicos.
Se disuelve lentamente en el agua, produciendo ácido hipocloroso (desinfectante) y hidróxido cálcico que aumenta el pH, por lo que será necesaria la aplicación de productos reductores de pH, como el ácido clorhídrico.
Este producto ofrece una buena desinfección y se manipula fácilmente pero el inconveniente que tiene es que resulta más caro que el hipoclorito o el cloro gas.

Desinfección con productos clorados estabilizados
Estos productos contienen, para dicha estabilización, ácido isocianúrico. Este ácido no es desinfectante, sólo estabiliza. El ácido hipocloroso se descompone rápidamente con la acción solar y el ácido isocianúrico hace la función de filtro para evitar el gasto de desinfectante. El valor máximo permitido para este ácido es de 75 ppm.
a) Ácido tricloroisocianúrico (tricloro): es un compuesto orgánico sólido de color blanco y ligero olor a cloro. Tiene un 90% de cloro activo y es muy estable.
Se presenta en polvo, granulado o tabletas y se dosificará en función de la presentación. No debe mezclarse con otros productos, y es tóxico en contacto con ojos y mucosas. Se disuelve lentamente y sólo libera desinfectante cuando es necesario, lo que reduce el consumo. Además, prácticamente no altera el pH. Es adecuado para tratamientos de mantenimiento debido a su lenta disolución y bajo consumo.
b) Dicloroisocianurato sódico (dicloro): es un compuesto orgánico sólido de color blanco, en gránulos generalmente y con un 65% de cloro activo. Se disuelve previamente para introducirlo mediante dosificador en el agua.
Produce desinfectante si es necesario, y apenas altera el pH.
Es un producto estable y fácil de manejar y almacenar. Su disolución es rápida,
lo que le hace indicado para cloraciones de choque.

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